martes, 25 de mayo de 2010

La crisis explicada a un niño

Me parece que entender esta crisis nos lleva irremediablemente a EEUU patria del neo liberalismo triunfante . En dos palabras, lo que hace el amigo americano es bueno por definición y se copia sistemáticamente en todo occidente. Intentaré sintetizar para que la explicación sea accesible. Dejaré los detalles para aquellos que lo soliciten en sus comentarios.

Desde los noventa con la caída de los intereses se empezaron a dar créditos a gente sin recursos necesarios ni solvencia para reembolsarlos. Se daban pluses de productividad a los que más créditos vendieran. Se dieron créditos de 200, 300 0 400.000 dólares a estudiantes, trabajadores precarios, etc... Muchas veces se trucaban los justificantes y documentos como avales con la complicidad de los banqueros. Conscientes del riesgo que corrían la banca con el apoyo de la ingeniería financiera decidió transformar esos créditos de alto riesgo en paquetes de títulos de bolsa que vendían con un interés muy alto ya que conllevaban mucho riesgo. La mayoría de los que los adquirían no sabían lo que compraban y se propagaron por el mundo como una fiebre virulenta. Cuando esos créditos empezaron a no poder reembolsarse los bancos y aseguradores pensaban poder recuperar el capital embargando el bien y volviéndolo a vender pero el mercado estaba saturado y esos bienes se transformaron en aire y empezó a faltar liquidez. Los bancos dejaron de prestarse dinero para reembolsar sus propias deudas y así cayo Lehman brothers cuya principal actividad era el crédito hipotecario, el resto es historia.

Y España en todo esto?
Aquí el fenómeno ha venido a llamarse burbuja inmobiliaria y muchos la sitúan entre los años 1985 y 2007, aunque el aumento de precios mas brutal se sitúa entre 1998 y 2007. Los gráficos así como la leyenda que los acompaña y otros datos han sido extraídos de Wikipedia.



Evolución del precio de la vivienda en España. Siguiendo el esquema planteado por el gráfico contiguo, la burbuja comenzó a principios de la década de los ochenta, le siguió la Bear Trap (1992-1997), tras la que se produjo la Fase manía en la que aumentaron los precios de manera espectacular (1998-2008), hasta que el crecimiento de los precios se frenó y entró en negativo a finales de 2008. A comienzos de 2010 se registraron leves subidas, indicando la entrada en la fase de Bull Trap, la última etapa de subida que precede al gran desplome.

El IPC es un número índice (índice de precios al consumo) que tiene un recorrido entre 100 (valor de la base y por encima o debajo de 100 según los precios suban o bajen). Nunca nos podemos referir a un índice en términos percentuales, eso corresponde a la variación del índice. La variación del IPC es la inflación, que son los datos que se muestran a continuación (variación anual en diciembre del año de referencia):

* Inflación 1995 = 7,0%
* Inflación 1996 = 4,3%
* Inflación 1997 = 2,7%
* Inflación 1998 = 2,2%
* Inflación 1999 = 1,4%
* Inflación 2000 = 4,0%
* Inflación 2001 = 2,6%
* Inflación 2002 = 4,0%
* Inflación 2003 = 2,6%
* Inflación 2004 = 3,2%
* Inflación 2005 = 3,7%
* Inflación 2006 = 2,7%
* Inflación 2007 = 4,2%
* Inflación 2008 = 1,4%
* Inflación 2009 = 0,8%

La elevación sostenida de los precios de la vivienda superior al 10% anual y llegando en algunos años hasta cerca del 30% anual da una idea de la distancia que separa a ambos indices.
Los factores desencadenantes de la burbuja inmobiliaria son, como a menudo en estos casos, múltiples. Primero los demográficos con la llegada al mercado laboral de la populosa generación del 70. Segundo la caída de los intereses de los prestamos hipotecarios alimentados por la competencia entre cajas y bancos. Tercero un contexto económico global que busca en la este sector una rentabilidad que pocos productos del mercado ofrecían.
La opacidad que caracteriza el mercado de la vivienda en España impidió hacer valoraciones exactas de la situación, una misma entidad enviaba mensajes de calma y alarma al mismo tiempo, las estadísticas nunca fueron sistemáticas y se caracterizaban por la dispersión, cuando no eran simplemente contradictorias, permaneciendo parte del negocio inmobiliario oculto al fisco, al moverse en parte con dinero negro o en forma de sobornos.

Las consecuencias
Uno de los principales efectos de esta situación es el crecimiento de la deuda de los hogares. Dado que de ordinario la compra de vivienda, sea para habitar o sea para invertir, se realiza a partir de préstamos hipotecarios, el aumento del precio implica un aumento de deuda. El endeudamiento de los españoles se triplicó en menos de diez años. En el año 1986 suponía un 34% de la renta disponible, en 1997 pasó a un 52% y en 2005 llegó al 105%. En el año 2006 una cuarta parte de la población estaba endeudada a más de 15 años. El propio Banco de España informa que el ahorro de las familias en el año 2006 ha sido desbordado por la deuda.
Si bien la Constitución española garantiza en su artículo 47 el acceso a una vivienda digna y ordena a los poderes públicos evitar la especulación del suelo, y a pesar de la relajación en las condiciones para la adquisición de préstamos hipotecarios y del aumento de unidades residenciales puestas a la venta, los precios elevados impiden el acceso a la vivienda a una parte importante de la población incluso en régimen de alquiler, especialmente la que por su edad no pudo adquirirla antes del comienzo del ciclo alcista.
La gran finanza que buscaba rentabilidad de dos cifras (Deutsche Bank, BBVA, Santander, Fondos de pensiones entre otros) hacía construir a espaldas nuestra ingentes cantidades de residencias adosadas frente al mar y campos de golf (más de 800 que consumen tanta agua como 16 millones de habitantes) en un país de alto estrés hidrológico, desertizado en un 40%.

11 comentarios:

Pedro dijo...

Una pregunta técnica a John Nash : como es posible que entre 1995 y 2009 los precios de la vivienda en España aumentaran en un promedio anual superior a l0% mientras que la inflación aumentó en un promedio anual de solo 3.12% ? Será que la aumentación de los precios de la vivienda no se incluyen en el cálculo de la inflación, o que su impacto en dicho cálculo sea negligeable ? O será que el cálculo de la inflación es, como a mi me parece ser, tan inadecuado y/o tan irrealista como lo es el cálculo del PNB ? Gracias por tus aclaraciones.

John Nash dijo...

Hola Pedro. Cada país calcula el IPC a "su manera". En España se calcula en base a los precios de productos asociados a "la cesta de la compra" que una categoría de hogares consumen regularmente. Esto significa que un gasto único y excepcional como el de la vivienda y el crédito contratado no entran en el calculo. En Francia, por ejemplo no se tienen en cuenta las variaciones del precio de los carburantes! Los datos estadísticos son cada vez menos fiables. Se suelen cambiar los métodos de calculo estadístico para que cuadren en función de las orientaciones políticas. En Francia hay hasta tres tipos de paro y se descuentan (como en EEUU) los que dejan de buscar empleo por perder toda esperanza o cansancio. Así el paro en EEUU seria de un 17% y no un 10%.

Anónimo dijo...

Hola John, pienso que los préstamos subprime americanos o ibéricos suponen una cantidad que no es ni de lejos la que se maneja ahora. Unos 2 billones de dólares hubieran bastado al gobierno USA para dar subsidios a los endeudados y terminar con el problema. El problema es que las entidades financieras no han querido correr riesgo alguno y han jugado como casinos trucando los productos. Es decir, haciendo productos financieros sofisticados que han multiplicado por 7 el problema. Los subsidios federales USA, de 2009, eran mucho más que todas las subprimes por pagar y multiplicadas por 8,9 o 10. Y, como los hábitos no fueron cambiados, esos 18 billones de dólares fueron a engrosar el sistema piramidal. Los que inflaron la pelota y la pasaron para no correr riesgos, los de los hedge funds tenían que saberlo, pero para ese día ya se habría pasado y perdido la traza a la pelota. Mientras tanto se ha abogado por no-controlar los mercados, por la des-regularización (aunque ya en 1999 se impidió el control de las subprimes, de manera que no podemos decir que estuviera regularizado. Tengo entendido que en las sub-primes llegó a jugar el argumento progresista de que los pobres merecían tener casas). La única manera de proteger al ciudadano es regular y poner límites. No recaudar, que es lo que al parecer se está haciendo. Breve, una cosa es el ciudadano que quiere tener un techo y otra que el banco no quiera asumir riesgo alguno e infle, a sabiendas, las existencias. El Estado no tuvo o perdió el control sobre la atribución del crédito en la economía, y los mercados financieros privados, salvados con dinero público, aprovechan su boyante situación para especular contra los títulos de deuda. El señor feudal roba a Curro Jiménez. El entonar el mea culpa porque alguien se compró un techo algo por encima de sus posibilidades me parece una migaja que se hubieran podido arreglar con un alquiler y subsidios. Seguramente todo es más complejo, y se agradecen tus explicaciones la explicación, pero los que no somos economistas tiramos a buscar los responsables informados más que los pardillos que van vendidos al banco o las leyes naturales del sistema. No descarto que las haya. Sobre todo pillaje y estupidez. Como decía Voltaire si estamos subidos encima de una pelota y da vueltas ¿qué podemos esperar? (ana)

John Nash dijo...

Todo muy justo ana. Mas adelante iré añadiendo detalles de como la ingeniería financiera ha propagado el fenómeno subprime, como ciertos intercambios financieros escapaban y escapan a todo control. Hablaré de las sociedades de clearing, de transito de capitales y de paraísos fiscales. De como los gobiernos se dejan engañar, a menudo por pura incompetencia. Por ahora presento un panorama general de la situación. También explicaré como una deuda privada, se va convirtiendo en deuda soberana o como los estados alimentan la especulación que luego se vuelve contra ellos.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=rdLUV0hhYZY&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=-qceUQTyYic&feature=related

Gracias (espero que esté permitido el toque musical (ana)

Pedro dijo...

John Nash : me confirmas, veo, mi sospecha de que el cálculo IPC no es standard (consensual) para todos los paises, dime si ocurre lo mismo con el cálculo PNB.

Anónimo : sin tampoco ser economista, me asocio a tus ideas sobre el desarrollo nefasto de la deuda y, por supuesto, del crédito correspondiente. Bajo otro título de este blog, mandé a John Nash un par de comentarios sobre la conveniencia de establecer un sistema de Retribución Equitable del Trabajo (RET), sistema que permitiría a la populación pobre (casi toda) endeudarse menos. Si el tema te interesa, por favor lee lo que escribí a John Nash y dame tu opinión. Mil gracias.

Pedro dijo...

Para Anónimo (ana) : me interesa mucho tu concepto de "leyes naturales" (pillaje, estupidez) en relación con el razonamiento econo-financiero de nuestros días. Creo que estamos ante un ejemplo más de como la razón (en este caso el razonamiento econo-financiero) utiliza, disfrazándolos y al mismo tiempo exacerbándolos, los peores instintos humanos para lograr sus fines.

Anónimo dijo...

Muy interesante propuesta RET, Pedro, que pasa por una democracia económica, como dice John, y va más allá de las imposiciones FMI y decretazos del momento. Esa participación -que no apropiación de los medios de producción- reequilibra el poder en favor de los trabajadores en las empresas en detrimento de los accionistas, si je n’ai pas mal compris. En ese conflicto de intereses, se valora la ventaja de que la economía se vuelva un asunto de todos y que los trabajadores se implicarían en la buena marcha de la empresa. La gestión democrática la economía tendría que atender a la sostenibilidad y al impacto medioambiental. Breve, lo que pones sobre la mesa es la falta de legitimación democrática del capitalismo. Espero que la crisis ofrezca esa oportunidad y que no se vayan de la mesa al oírlo, pues éste ha sido hasta ahora el problema si es que han llegado a sentarse para hablarlo.

Hablando del impacto de la polución financiera en la economía (crisis)¿ qué os parece la idea, que se empieza a cocer, de aplicar el principio “el que ha contaminado, que pague” (el que contamina paga) con efectos retroactivos (daños y perjuicios) Y preventivos (precaución), frente a nuevos productos tóxicos en el sentido de que las Finanzas han llenado de productos tóxicos o derivados (el contrato swap en las hipotecas de particulares ha de atentar a cualquier ley del consumidor) no sólo han de pagar lo contaminado (transparencia para valorarlo y desmantelamiento de paraísos) sino que, eliminados los productos más tóxicos conocidos, en el futuro habrá que aplicar a las finanzas que polucionen el principio de que se pagará la crisis. En fin soñar es gratis. En cualquier caso, soluciones han de salir, pues ni ellos se creen que basten los bomberos nacionales. No llego a ver más ni puedo alargarme más por razones laborales. Por la noche tengo más tiempo (ana).

John Nash dijo...

Bien, parece que esto anda solo. Disculpadme si no respondo a todos los comentarios. Estoy ahora centrado en la redacción de artículos que, espero os interesen.

Pedro dijo...

Sans trop le chercher, il me semble que je suis tombé sur la béquille (ou peut-être même sur le tapis volant) qui me manque. Merci, ana, de ton accueil a mon RET, j'y reviendrai.

Anónimo dijo...

Pedro. ya no sé si vamos o venimos (son tiempos confusos más que serenos y confucianos). Le contesté ayer a las 18:01 en la entrada "Manual de desmitificación ...", junto a otros foreros, al tema de las leyes naturales/ naturaleza humana. Lo que dije no es de interés, pero prefiero que no se quede con que no le contesté (ana)