martes, 15 de junio de 2010

Consumir bien, consumir inteligente

Todos somos consumidores. Las instituciones se obstinan en desposeernos de nuestra humanidad, de nuestra especificidad para reducirnos a algo tan abstracto, tan frío como un numero de seguridad social que gasta o cuesta. Así es menos doloroso adoptar estrategias o tomar decisiones que afecten o perjudiquen a un numero. La fría estadística del paro esconde dramas enormes que conciernen a millones de personas.

Es el momento, ahora o nunca de consumir local y nacional.
No es una cuestión patriótica, ni partidista, ni de irracional integrismo militante. Es una simple cuestión de sentido común e incluso de salud publica. Consumir local es consumir productos menos alérgenos y mas apropiados para la estación en que se vive. Por ejemplo las naranjas en invierno con su vitamina C refuerzan el organismo y las Sandias o melones en verano refrescan, rehidratan y aportan sales minerales que se pierden con la transpiración. Al mismo tiempo reducen sus emisiones porque se consume menos carburante para su transporte o almacenamiento. Para terminar en lo relativo a la alimentación cabe recordar que hay que comer lo justo, poca carne (dos o tres veces por semana es suficiente), bastante pescado y sobretodo muchas verduras, legumbres y fruta. La producción de carne es una de las que mas CO2 y gases de efecto invernadero emite. En resumen, tendríamos que ser capaces de consumir lo que nuestro entorno produce salvo si somos deficitarios en algún producto "vital". No olvidemos que es mejor comprar en el pequeño super de barrio, o en verdulerias, pescaderias y carnicerias si las hay, que en el gran hipermercado de la zona industrial.

Hay que disminuir el consumo eléctrico, energético y de agua de forma radical.
Los aparatos domésticos han de desenchufarse cuando no están funcionando y sacar de los dormitorios las televisiones, ordenadores, etc... sobretodo si hay niños. Es un espacio para relajarse y dormir. Un buen libro es siempre mejor que cualquier programa televisivo (y mas en nuestro días. Todos los aparatos de consumo reducido serán bienvenidos. Un ordenador portátil puede consumir hasta diez veces menos para hacer casi lo mismo que un PC. Conservad vuestros aparatos domésticos el máximo tiempo posible, su renovación ha de ser por necesidad y no por moda o capricho. Los que puedan que intenten instalar un sistema de recuperación de aguas de lluvia.
La economía domestica o de proximidad es generadora de una gran cantidad de empleo. Lo artesano suele ser mejor que lo industrial en ciertos productos. Si algo os sobra no dudéis en darlo o intercambiarlo.
Evitad coger el coche para buscar el pan o ir al bar de la esquina e intentad abusar de los transportes públicos. Y qué maravilloso invento el de la bicicleta! Sin duda vosotros tendréis mas ideas al respecto todo aporte sera bueno, son mas bien pistas de reflexión no siempre aplicables.
En fin, ya sé que esto parece una campaña de no sabría decir bien que ministerio pero pronto sera un modelo de vida de supervivencia, quizá es mejor acostumbrarse, hacer como si no existiera el petroleo o que se nos racionara la electricidad...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante (con crisis o sin crisis).
Me permito añadir el tema del Plan renove (te subvencionan parte de los electrodomésticos eco que gastan menos energía y agua). Así mismo las subvenciones dentro del Plan energético 2005-2010 para energías renovables (térmica y fotovoltaicas). Hay termos con placa solar en el mercado (unos 1.000 eur). En todas las CC.AA hay delegaciones (con portal internet) y, claro, empresas que te hacen presupuestos acordes con la vivienda o necesidades.
Un tema que no entenderé nunca es el de la cantidad de bolsas de plástico que dan en este país como si nada y lo de los embalajes. (ana)

Anónimo dijo...

.... sigo con el anterior post añadiendo dos direcciones:

Electrodomésticos-Plan renove

http://www.idae.es/index.php/mod.pags/mem.detalle/idpag.58/relcategoria.1161/relmenu.68

Energías revovables:

http://www.idae.es/index.php

Anónimo dijo...

Me permito acabar con una anécdota de Balzac, El ilustre escritor de la Comedia Humana se encerraba en uno de los castillo que le prestaba alguna de sus marquesas con el brasero y unos cuantos kilos de ALTRAMUCES (esa legumbre mediterránea llena de proteínas que se pone en agua). Con esa dieta literaria escribió sus obras.

Los frutos secos que da el mediterráneo y de ahí viene el circuito avellanero de Reus, Paris y Londres, son lo mejor para el final del otoño-invierno.